Psicología infantil

¿Qué es la psicología infantil?

La psicología infantil es una especialidad que se ocupa del diagnóstico, estudio y tratamiento de los problemas de desarrollo físico, motor, cognitivo, perceptivo, afectivo y social de los niños de todas las edades hasta la adolescencia. Algunos de los trastornos psicológicos más comunes en las consultas son los relacionados con miedos y alteraciones del lenguaje, del sueño, de la actividad o de la alimentación.

¿Cómo se desarrolla la psicología infantil?

El especialista en Psicología analiza al niño mediante una serie de sesiones de observación de su comportamiento y conversación para elaborar un diagnóstico de sus posibles problemas o trastornos y ofrecer la terapia más adecuada a cada caso. Además, se analizan todas las variables del desarrollo del niño, incluyendo tanto las influencias sociales y ambientales como el factor genético. Normalmente, el trabajo psicoterapéutico implica también la colaboración de los padres y profesores, así como su orientación continua para lograr una evolución positiva del niño.

 

El psicólogo infantil ofrece una terapia personalizada en cada caso

 

¿Cómo saber cuándo acudir al especialista?

Entre las señales que alertan sobre que un niño precisa de terapia por un especialista se encuentran:

Regresiones: cuando el niño vuelve a presentar conductas infantiles que en teoría ya había superado en defensa para regresar al momento en el cual se sentía seguro y protegido. Estas conductas pasan desde volver a usar el chupete, biberón o pañales.

Agresividad y hostilidad: es posible que en consecuencia de una situación desbordante para el niño este reaccione de forma violenta u hostil sin motivo aparente.

– Intranquilidad y problemas de atención: en ocasiones un niño puede presentar problemas de concentración e hiperactividad que precisen una evaluación por parte de un especialista.

Cambio inexplicable de conducta: un cambio brusco en su comportamiento como mostrarse retraído cuando es un niño amistoso es otra señal de alarma.

– Problemas físicos: otras señales podrían ser que el niño finja una enfermedad para no ir al colegio o escapar de sus responsabilidades, esto es un mecanismo psicológico para evadirse de determinadas situaciones.